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La muerte en la obra de Frida

Por: Virginia Hernández Reta

La muerte en su obra

La muerte ocupa un papel central en la obra de Frida Kahlo, como lo demuestran muchas de sus pinturas, en las que representa enfermedad y dolor. Señalan los especialistas que el sentido de la raíz griega de la palabra clínica significa cama.[1]  Es representativo que muchos de los cuadros de Frida toman la cama no sólo como escenario lógico de una artista que pasó gran parte de su vida en hospitales y que sufrió 32 cirugías, sino como símbolo de muerte y soledad. Baste recordar Frida y la cesárea –inconcluso- y Mi nacimiento -donde madre e hijo yacen muertos. Frida Kahlo pintó esta obra en 1932. Se ha dicho que hay tres generaciones de mujeres en la pintura. La fotografía del cuadro arriba de la cama representa a una anciana; la mujer en el lecho es una mujer joven y Frida es el bebé. La artista pintó Mi nacimiento poco después de la muerte de su madre.

Frida frente al boceto del panel central del mural Pan-American Unity, en el Auditorio del San Francisco City College. 

Foto: Wittlock

Colección Museo Frida Kahlo 

Copyright del Banco de México Fiduciario en el Fideicomiso relativo a los Museos Frida Kahlo y Diego Rivera

Llama la atención la representación frecuente de clavos en la pintura de Kahlo para simbolizar el dolor. De igual manera, Frida se muestra vulnerable al pintar, en varias ocasiones, sus órganos expuestos, como en La columna rota, donde exhibe su espina dorsal; Las dos Fridas, donde el corazón sangrante está a la vista, o el dibujo Las apariencias engañan, en el que una columna simbólica y el sexo se muestran sin pudor.

Hospital Henry Ford, 1932

Frida Kahlo

Óleo sobre metal

Colección Dolores Olmedo

Copyright del Banco de México Fiduciario en el Fideicomiso relativo a los Museos Frida Kahlo y Diego Rivera

Otros ejemplos de la presencia de la muerte en la pintura de Frida son Hospital Henry Ford -que hace clara referencia al aborto de la artista y en la que seis elementos simbólicos de esa pérdida salen de su vientre como cordones umbilicales-, Árbol de la esperanza mantente firme -donde se ve a una Frida de espaldas, sobre una camilla y con la espalda herida- o la perturbadora escena de Frida inmovilizada en cama tragando un revoltijo de carnes a través de un embudo en Sin esperanza. Incluso la escena del crimen de Unos cuantos piquetitos es un lecho ensangrentado. La representación de la muerte es todavía más evidente en El sueño, donde, arriba de su cama, la artista dibuja una calavera. La muerte asumida también es un tema que perturba a Frida. Baste consultar las cartas donde retrata el proceso creativo de su cuadro El suicidio de Dorothy Hale.

Foto: Guillermo Kahlo 

Colección Museo Frida Kahlo 

Copyright del Banco de México Fiduciario en el Fideicomiso relativo a los Museos Frida Kahlo y Diego Rivera

Desde pequeña, Frida tuvo mala salud -espina bífida y poliomielitis- y padeció de muchas dolencias a raíz del accidente que sufrió a los 18 años, viajando en autobús. Por ello, tradujo con irreverencia en sus cuadros y sus escritos la dualidad de su miedo-deseo ante la muerte.  En El difuntito Dimas la muerte ya no es una amenaza o un símbolo, sino una realidad.  En esta tela Frida retrata la tradición popular de arreglar a los muertos con esmero, casi a manera de altar.

Frida estuvo familiarizada con la muerte, pero también con la imposibilidad de dar vida. Sus abortos marcaron no sólo su obra, sino que se convirtieron en obsesión personal. A pesar de ello, llama la atención la paleta viva, colorida de sus cuadros y la constante movilidad y simbolismo de sus temas. Como en la visión prehispánica -donde la vida es impensable sin la muerte y ésta es origen de la existencia, y en la que una se alimenta de la otra- Frida no puede ser explicada sin la vivacidad de su fuerte personalidad y sin la constante amenaza de la muerte. Como se pregunta Arnoldo Kraus en su artículo al respecto de la salud de Frida: “¿Cuánto dolor y cuánto miedo se acumula después de haber pernoctado incontables días en hospitales? ¿Cuántas ideas buenas y cuántas malas surgen cuando el cuerpo se ve disminuido? ¿Cuánta muerte puede uno imaginar?”[2]

Londres 247, Colonia Del Carmen, Coyoacán

Martes de 11:00 am a 17:45 pm y miércoles a domingo de 10:00 am a 17:45 pm


[1] Kraus, Arnoldo. “Frida Kahlo: el dolor como vida” en Querido Doctorcito. Frida Kahlo y Leo Eloesser. Correspondencia. México, 2007, p 41.

[2] Op. cit. p 36.

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